Hoy es uno de esos días en los que tengo un rato para poder escribir sobre algo que me viene rondando en la cabeza. Nos preocupamos y nos alarmamos con frecuencia de la situación laboral que vivimos los españoles desde hace mucho tiempo. Digo esto, porque cuando deje de ser estudiante y me incorporé al mundo laboral, el desempleo ya era un tema importante para los españoles. No recuerdo ninguna etapa de mi vida, en la que nuestros queridos políticos diesen con la tecla de conseguir que el desempleo no fuese una prioridad en sus programas electorales, y como, claro está, el que está parado, está mal no sólo financieramente sino también a nivel personal y emocional, ésta fue y es siempre un arma electoral a utilizar.